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Perros y niños en una misma familia.

Aunque mucha gente piensa que los accidentes entre perros y niños suelen ocurrir cuando el perro es desconocido, la realidad es que esto no es así. La mayoría de accidentes se producen cuando el niño interacciona con el perro de la familia. La culpa la tenemos los adultos, que no estamos suficientemente atentos o no sabemos reconocer las situaciones de riesgo.

La interacción entre niños (llamamos también niños a los perros ya que en su mente siempre van a ser niños entre 2 y 4 años, debido su forma de procesar la información comparada con los humanos) SIEMPRE DEBE SER SUPERVISADA POR LOS TUTORES.


La forma correcta de supervisar la relación entre niños y perros para que no ocurran accidentes es compartir la responsabilidad en cuanto a la tenencia de animales no humanos en la casa

Tendemos a pensar que el perro de casa no morderá a nuestro niño porque confiamos plenamente en él. Los padres permitimos que los niños se diviertan y abracen al perro sin tener en cuenta que el animal puede sentirse acosado y reaccionar con agresividad. Cuando el perro es de la familia, presuponemos que tendrá paciencia suficiente para tolerar cualquier tipo de manipulación por parte de nuestro niño o niña. Esto es un error.

La realidad es que el perro de la familia no siempre tiene tanta paciencia como habíamos presupuesto y que el índice de accidentes entre niños y perros que terminan en el hospital es mayor cuando el can es conocido que cuando es ajeno a la familia.

Los perros, como nosotros, también necesitan su espacio y no siempre tienen ganas de ser abrazados, acariciados, cepillados o incluso besuqueados por nuestros niños. Salvo excepciones muy concretas, un perro siempre expresa incomodidad antes de lanzarse a morder. El problema es que el niño y el tutor no sabe interpretar esas señales de disconformidad.

He aquí donde los tutores tanto de niños como animales no humanos deberían conocer e informarse sobre la naturaleza, lenguaje y necesidades de cada integrante de la familia, solo así podremos evitar incidentes o accidentes, con perros por ejemplo, dentro y fuera del hogar.

La interacción entre niños (llamamos también niños a los perros ya que en su mente siempre van a ser niños entre 2 y 4 años, debido su forma de procesar la información comparada con los humanos) SIEMPRE DEBE SER SUPERVISADA POR LOS TUTORES.

LOS LÍMITES DEBEN ESTAR SIEMPRE PRESENTES mas para los niños que para los perros.

PREVENCIÓN.

La forma correcta de supervisar la relación entre niños y perros para que no ocurran accidentes es compartir la responsabilidad en cuanto a la tenencia de animales no humanos en la casa. El perro es un ser de jerarquía. ¿Qué significa esto? En su especie se respeta una jerarquía lineal donde el primer lugar está el líder, quien brinda la tranquilidad de cumplir todas las necesidades a su manada (comer, descansar, interactuar, etc.) al unirlo a la familia humana también se debe respetar esta Jerarquía y la mejor forma de hacerlo, nosotros como tutores o responsables de llevar adelante la casa, se le debe dar la tranquilidad al perro de tener cubiertas sus necesidades principales, sin intermediar con ningún tipo de maltrato físico o psicológico.

Se debe hacer partícipe a todos los integrantes de la casa por más pequeños que sean los niños, solo así lograremos que el can respete todos los miembros humanos de la familia.

En resumen, si el animal tiene todas sus necesidades principales cubiertas y dadas en tiempo y forma, si todos los integrantes de la familia lo tratan con el respeto que se merece como ser viviente y sintiente siempre teniendo en cuenta su especie y por ultimo acordando limites en la relación intra familiar para todas las partes, NO OCURRIRÁN ACCIDENTES!!





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